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19 Marzo

Éxodo. Dios, plagas y dioses

Written by  Paulo C. Chaparro

«En el libro del Éxodo, Yahvé demuestra

que los dioses de Egipto—El poder

político y militar más grande de su tiempo

—eran insignificancias vacías». 

DOUGLAS STUART, “EXODUS, BOOK OF” IN LEXHAM BIBLE DICTIONARY

 

La cultura Egipcia era una cultura que creía y veneraba a diversidad de deidades, tan solo cerca de 1500 son conocidas por nombre el día de hoy. Por otro lado, el pueblo de Israel dedicaba toda su fe y adoración a un solo Dios, un Dios que hasta ese momento no se les había revelado por nombre, aunque ya se encontraba en el corazón y mente colectiva, el Dios de Abraham, conocido hasta el momento como Elohim. Fuera de este Dios, todos los demás eran calificados como ídolos, negándoles todo tipo de poder, respeto o autoridad.

    Esta distinción de Israel fue confirmada, primero, cuando este Único Dios, "el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob" se presentó por nombre [YHWH - Yaweh o Jehová] a Moisés para que él se los diera a Su pueblo cautivo (Éxodo 3:13-15), y segundo, al darles Su Ley en el Monte Sinaí en la que sus dos primeros mandamientos hacen alusión a las deidades extranjeras. El primer mandamiento muestra la relación exclusiva que Jehová desea entre Él y los suyos "No tendrás dioses ajenos delante de mí" (Éxodo 20:3) Prohibe así toda relación con cualquier ídolo o dios. El segundo legisla contra la creación de cualquier imagen o representación con fines de adoración "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás..." (Éxodo 20:4-6). Dios pretendía librarles de la influencia idolátrica egipcia que se hizo evidente con la creación del becerro de oro (Éxodo 32).

    Este contraste religioso, creó una especial tensión entre estas dos cosmovisiones, entre siervos y amos. Los egipcios se burlaban abiertamente de los hebreos pues para ellos era de tontos no aprovechar la diversidad de dioses que podrían actuar a su favor a cambio de adoración y a esto atribuían la desgracia hebrea al parecerles incapaz e insuficiente el único Dios de los esclavos. Por el contrario, ellos al tener multitud de dioses, se encontraban abundantes en riquezas y poder. Egipto era la potencia económica, social, militar y religiosa de la región y, ellos se lo atribuían a sus dioses y diosas.

 

«[Los Egipcios] creían en muchos dioses diferentes. . .

y ese exclusivismo de religión fue absurdo; la persona inteligente

trataba de entender y beneficiarse de todas las adoraciones

que pudiera regentar de los muchos dioses que pudiera conocer».

DOUGLAS STUART, “EXODUS, BOOK OF” IN LEXHAM BIBLE DICTIONARY

     

En Egipto eran notables las manifestaciones del poder de las tinieblas, milagros y grandes señales acompañaban a los sacerdotes egipcios como quedó manifiesto en la audiencia que tuvieron Moisés y Aarón ante el Faraón (Éxodo 7:8-13) donde vemos que los sacerdotes tenían poder para hacer proezas sobre naturales. Ante estos hechos extraordinarios y al comparar, con sus ojos naturales, la situación en la que como pueblo de Dios se encontraban con la de Egipto, probablemente algunos hebreos cayeron en el engaño y dudaron de la Supremacía del único Dios.

    Tomando en cuenta este contexto, es visible que el Éxodo bíblico no tenía como único objetivo la liberación física de Israel sino también una liberación espiritual de la opresión que la multitud de deidades y sociedad egipcia ejercían sobre la cada ves más disminuida fe judía. Para esto, no bastaba con sacarlos físicamente de Egipto, era necesario extirpar del corazón Israelita toda influencia y duda, dejando claro que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios que les presentó Moisés por nombre, es el Único Supremo Todopoderoso y Todosuficiente Dios sobre todos los dioses.

    La maravillosa liberación relatada en el Éxodo, no fue solo el resultado de la misericordia divina hacia Su pueblo, sino también la ejecución de una sentencia en contra de Egipto y su grotesca idolatría (Éxodo 12:12). Al hacer un análisis comparativo entre las deidades egipcias y las diez plagas, encontramos que cada una de estas está directamente relacionada con una o varias deidades y así, podemos comenzar a entender las acciones de juicio que el Señor efectuó. Dios juzgó a una nación, humillando a sus dioses y sacerdotes en su propio terreno. Justo en la supuesta área de dominio de sus dioses el único y Soberano Dios manifestó que no hay nada ni nadie sobre Él. Todo esta sujeto bajo Su poderosa mano y eterna voluntad. El hecho de que ninguno de los dioses, ni de sus sacerdotes puedieran hacer nada para detener o revertir los efectos del juicio de Dios, dejó manifiesto que no son más que falsos dioses, simples ídolos inertes que no ven ni escuchan, que no hablan ni se mueven y que solo el "Gran Yo Soy" es el Señor.  

 

Serpiente devoradora de serpientes (Éxodo 7:8–13)

Aunque no es listada dentro de las diez plagas, la señal de la vara de Aarón convirtiéndose en serpiente y devorando las serpientes egipcias, fue el primer gran golpe a la religión egipcia. Para el ojo común esto solo constituye un acto de magia o despliegue de poder, mas para la estructura religiosa y sacerdotal de Egipto tiene un símbolismo muy importante pues para los egipcios la serpiente era divina. Las deidades, Adep, el dios serpiente que representaba el poder de las tinieblas, Edjo la diosa del delta del Nilo, protectora de los faraones y Uadyet, la diosa cobra, era la señora del cielo que representaba la fuerza del crecimiento y la vida, el suelo fértil y la viveza y poder de las aguas en libertad, todas eran representadas por una serpiente. Estas fueron humilladas publicamente al ser literalmente devoradas. Esto constituyó una declaratoria de guerra, abierta y frontal contra de Egipto.

 

    A continuación, daremos un breve recorrido por solo algunas de aquellas deidades que fueron directamente golpeadas, exhibidas, humilladas y destruidas por el Todopoderoso en cada una de las diez plagas en el Éxodo bíblico. No podremos enlistar a todas pues como usted notará, algunas tienen que ver en mas de una plaga, en este caso omitiremos algunas de las que se repiten. Es muy importante notar que las plagas tienen su inicio detonante en el río Nilo que era el corazón palpitante de la vida en Egipto. Este era de vital importancia para su vida y prosperidad, ya que de este se obtenían abundantes recursos naturales, además del agua que abastecía todos sus sembradíos, ganados, ejército y población. Era su cauce, la ruta de acceso comercial y militar en la cual descansaba toda su movilidad y posibilidad de comunicaciónes. Sin el río Nilo, no pudo haber florecido esta civilización. Según el historiador antiguo Heródoto, "Egipto es el regalo del Nilo". Y, como era de esperarse, de acuerdo a la naturaleza humana de crear ídolos, al río mismo se le atribuía divinidad y varias deidades eran relacionadas con este.

1. Agua vuelta en sangre (Éxodo 7:14–25)

Hapi, dios del Nilo y el padre de los dioses. Era conocido como el poder divino del río. No es que este fuera directamente el río en si, sino que se le relacionaba  en cuanto a la simbología del Nilo y sus capacidades para generar riqueza y tierras fértiles tras sus crecidas. Él era el proveedor de alimento y riquezas de los egipcios.

Jnum o Khnum, el dios de las fuentes. Este dios representado con cabeza de carnero, tenía entre otras funciones, la de alfarero, en la que creaba a las personas, esto le concedió el nombre de “El Padre de los padres y la Madre de las madres”. Así, además, su nombre, Jnum, significa literalmente “El modelador”. Al ser el dios de las fuentes superiores e inferiores se le consideraba el "Guardián del Nilo". Él era el guradian de la provición egipcia.

Sobek, dios de la fertilidad, vida y vegetación además de señor de las aguas. A este dios representado como un cocodrilo o como un hombre con cabeza de cocodrilo se le consideraba el creador del río Nilo, que habría surgido de su sudor.

Osiris, dios de la resurrección que simbolizaba la fertilidad y regeneración del río Nilo. Protector de la vegetación y la agricultura. Se le atribuía entre otras funciones, se le atribuía el desbordamiento anual del río que cubría y regaba el terreno fértil de la nación.  Era representado como un hombre con cabeza de chacal. 

 

2. Ranas (Éxodo 8:1–15)

Heket, consorte de Jnum y diosa de la fertilidad. A esta diosa representada como una rana o como una mujer con cabeza de rana se le asociaba con el desarrollo del ser humano en el vientre materno así como con la germinación de los cultivos. Estaba presente con las parteras y agricultores. Su nombre puede significar literalmente "rana" o "huevo". Para los egipcios la rana era un simbolo de fertilidad y se le vinculaba al Nilo en la última etapa de la inundación anual en la que estas salían del agua y los campos comenzaban a germinar.

 

3. Piojos (Éxodo 8:16–19)

Geb, dios de la tierra. Esta deidad era considerada la tierra misma personificada como dios. Este dios con forma humana con una doble corona, era considerado un dios creador y dador de vida, quien guardaba y cuidaba todo lo que había en la tierra. Se le atribuía la creaciónn de las plantas y minerales, así como los movimientos sísmicos. El hecho de que de esta tercer plaga se originará en la tierra convirtiendose esta en piojos sin su control, constituye una gran humillación. Los hechiceros egipcios tratarón de revertir esta plaga confiando en que su dios estaba en control mas no pudieron hacer nada. Es muy curioso ver que estos sacerdotes reconocieron que esta plaga era "dedo de Dios", con mayúscula y en singular.

4. Moscas (Éxodo 8:20–32)

Uatchit, la diosa mosca. Representada como una mujer con alas de mosca era otra manifestación de Uadyet, la diosa cobra. 

La palabra hebrea Arov (nube de insectos) que en el original hebreo solo aparece en este pasaje, no precisa que tipo de insectos eran, sin embargo, el Salmo 78:45 nos da la clave: "Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban...". Sin duda este tipo de moscas era un tipo muy inusual de insecto que devoraba a los hombres y animales, probablemente algún tipo de Tábano y es posible que la bacteria que provoca el antráx que algunos insectos pueden portar, sea el factor determinante y mortal de esta plaga. Si esto es correcto, podría explicar por qué los israelitas en el clima mediterráneo de la tierra de Gosén no fueron afectados. Ciertamente los dioses egipcios no tenían poder para controlar a los nocivos enjambres.

    Esta es la primer plaga que, por designio de Jehová, no afectó de ninguna manera a los Israelitas en Gosén. A partir de esta, ninguna otra lo hará.

 

5. Muerte del Ganado (Éxodo 9:1–7)

Apis o Hap, el dios toro. Era la representación viviente y heraldo del dios Path. Estaba relacionado con la fertilidad y posteriormente llegó a ser una deidad funeraria. Era representado como un toro con un disco solar entre sus cuernos.  

Merur, dios de la fertilidad y toro sagrado del dios Ra. Era representado como un toro negro.

Hathor, diosa de las fiestas, la embriaguez, y protectora de los difuntos. Era representada como una vaca o una mujer con cabeza de vaca.

Atum y Re, dioses creadores representados por el toro negro Mnevis de Heliópolis.

Neith, una de las diosas creadoras del universo. Representada como la gran vaca celestial que dio nacimiento al cosmos y a otras deidades.

Amun, dios de lo oculto y del poder creador. Era representado como  un carnero con los cuernos curvos. 

Esta plaga fue un golpe durísimo a la religión, economía y alimentación egipcia pues afecto a todos los tipos de ganado tanto para alimentación y comercio como para fines ceremoniales. Las vacas, toros y corderos eran usados dentro de sus rituales como ofrendas, con este golpe Dios dejó sin "alimento" a los dioses egipcios. Los ganados Israelitas no fueron tocados.

 

6. Ulceras (Éxodo 9:8–12)

Sejmet o Sakhmet, diosa de la guerra, la venganza y la curación. Se le atribuía la protección en contra de las enfermedades y epidemias. Era representada con una mujer con cabeza de leona con un disco solar sobre esta.

Imhotep, dios de la medicina y las sanidades. Imhotep fue un hombre divinizado, era arquitecto y médico.

Isis, (nombre griego de la diosa egipcia Ast), guardiana y diosa de la magia, del misterio de la vida, de la muerte. Conocida entre los egipcios como la "gran diosa madre". Se le atribuía la protección y sanidad, en especial de los niños y las mujeres. Era representada como una mujer de aspecto diverso, a veces con alas, otras veces con un trono en la cabeza o con el disco lunar.

Esta plaga incluye diversos aspectos milagrosos. Hubo una manipulación sobrenatural de la materia y de la química ya que la ceniza fue transformada en polvo que se esparció por el aire como un patógeno altamente contagioso. Sumió en una profunda cuarentena a la nación, por ello los sacerdotes, que también fueron infectados, no pudieron presentarse delante de Moisés y así la clase sacerdotal fue vencida.

 

7. Granizo (Éxodo 9:13–35)

Shu, dios del aire y de la luz. Su nombre significa literalmente "vacío" y se refiere al espacio entre el cielo y la tierra, la atmósfera. Se le atribuía absoluto poder sobre los fenómenos metereológicos y el soporte vital de oxígeno para los humanos, los animales y las plantas. Se le representaba como un hombre con una corona con una pluma de avestruz, en una de sus manos llevaba un cetro, también se le puede encontrar con una rodilla apoyada en la tierra, pues así sostenía al cielo con sus manos; en sus cuatro puntos cardinales.

Nut, diosa del cielo y una de las deidades creadoras del universo. Se le atribuía la creación de cinco de los 365 días del año y se le asociaba con el ciclo solar. Era representada como una mujer arqueada sobre la tierra, sosteniéndose con sus pies y sus manos: las manos siempre están orientadas al Oriente y los pies al Occidente. Su cuerpo suele estar cubierto de estrellas.

Min, (nombre griego del dios egipcio Menulo) dios lunar de la fertilidad, de la vegetación y de la lluvia. Se le atribuía el control sobre los cielos y las nubes al ser denominado "Abridor de las nubes". Era representado como un hombre de piel negra o verde sobre un pedestal con una corona con dos largas plumas y flagelo.

 

8. Langostas (Éxodo 10:1–20)

Osiris, dios de la resurrección que simbolizaba la fertilidad y regeneración del río Nilo. Protector de la vegetación y la agricultura. Se le atribuía la creación de la agricultura. Era representado como un hombre con cabeza de chacal.

 

9. Tinieblas (Éxodo 10:21–29)

Ra, dios del sol. Es representado como un hombre coronado con un disco solar y sobre este una serpiente, aunque también se le representó como escarabajo y carnero. Se le atribuía la dádiva de la vida, de la muerte y de la resurrección, y se creía que gobernó Egipto durante miles de años hasta que subió al cielo para acompañar al sol en su camino a bordo de su barco sagrado. Desde entonces navega en su barca solar todos los dias por el cielo y visita todas las noches el inframundo donde se enfrenta a monstruos y demonios siendo cada amanecer una victoria frente a las fuerzas de la oscuridad, en cada amanecer renace como un nuevo sol.

Khepre, dios solar del día. Era el símbolo de la vida eterna e imagen de la constante transformación de la existencia en la mitología egipcia. Se creía que renacía todas las mañanas y recorría el cielo en forma de disco solar. Era representado como un escarabajo empujando al disco solar por el cielo.

Hor-Ajti, dios solar personificación del sol en el horizonte. Se le atribuía la aparición del sol en cada amanecer. Era representado como un halcón coronado con el disco solar y una cobra en la frente.

Atón, dios solar, personificación del sol sobre el firmamento considerado el creador supremo. Se le atribuía el poder de alentar la vida y la fuerza vital en la Tierra. Se le representaba como un disco solar del cual surgían rayos con manos extendidas hacia los creyentes, o sujetando signos de la vida.

Thoth, dios de la luna. Se le atribía la función de ser el medidor del tiempo, y el que estableció el primer calendario. Se le representaba como un hombre con cabeza de babuino.

 

10. Muerte de los Primogénitos (Éxodo 11:1–10; 12:29–30)

Edjo, diosa del delta del Nilo, de la vegetación y de la protección real. Se le atribuía la protección de los faraones, la corona y de Egipto mismo así como la representación de la corona egipcia. Era representada como una leona o una mujer coronada con una cobra sobre su cabeza.

Isis, la gran diosa madre, una sanadora y protectora, aparentemente capaz de traer los muertos a la vida; la diosa del parto.

Faraón, en sí mismo, era considerado como una deidad y se le denominaba como "dios viviente". Para los Egipcios la figura de su gobernante era una imagen divina, así como sus desendientes.

 

Como podemos notar, el golpe que las plagas atestaron a Egipto fue mucho más profundo de lo que pensabamos. La idolatría egipcia y sus falsas deidades fueron humilladas por la mano Todopoderosa del Dios Israelita. Ninguno de los llamados "dioses o diosas" puedo hacer algo para detener o revertir las consecuenc ias del juicio de Dios. ¿Podrías imaginar la situación en que quedo la nación egipcia? Hagámos un breve y sencillo análisis:

 

      Agricultura, pesca y ganadería: Quedo destruida, en un breve periodo de tiempo perdieron toda su fuente de alimento. Murieron los peces y el ganado además de que los campos fueron destruidos. 

      Comercio: Se quedaron sin producto para exportar a consecuencia del colapso agroalimentario y si algo hubiera quedado quien compraría el alimento que un país pestilente lleno de plagas y muertos por todos lados.

      Economía: La economía egipcia se paralizó cayendo estrepitosamente. La crisis financiera resultado del golpe de Dios los dejó en la lona.

Vida social: Sin duda, estas repercusiones provocaron un grave descontento social. Se encontrabvan sin trabajo, con hambre y enfermos.

      Salud: Pestes epidémicas recorrieron el territorio, incluso los magos y políticos se enfermaron. Y debemos recordar que, para esta cultura, la sanidad era a través de las creencias religiosas, es decir, la clase sacerdotal. Se quedaron sin "doctores". El sistema de salud colapsó total y dramáticamente.

      Salud mental: Miles de primogénitos murieron una sola noche, miles de madres llorando de dolor ante esto. Las repercusiones emocionales y psicológicas debieron ser terribles y generalizadas en todo el reino. Ni la casa de faraón se libró.

      Religión: La religión egipcia fue brutalmente destruida, ¿a quién clamarían ahora? a cual de sus dioses no vivos podrían acercarse ahora que se había evidenciado su nulo poder e influencia ante el Único Dios Verdadero. La clase sacerdotal, muy probablemente quedo muy mal parada ante este juicio.

 

La condición en que Egipto quedó fue de total ruina y humillación. Y además, quedó en una situación muy vulnerable militarmente pues todo el ejercito egipcio fue totalmente destruido (Éxodo 14:28) cuando el mar se cerró sobre de ellos, no quedó ninguno.  Es dificil precisar el año en que las 10 plagas asotaron Egipto pero lo que si sabemos es que este gran imperio jamás pudo recuperar el esplendor que en algún momento tuvo. De ser la cultura imperante, llegó a ser conquistado en varias ocasiones y vino a ser una nación tributaria, y sometida bajo autoridades extranjeras. 

    Es importante hacer notar que el impacto de este juicio y la enseñanza duró poco en el corazón de Israel, en poco tiempo se encontraban replicando los actos idolátricos de sus antiguos señores al hacer un ídolo para adorarlo, por lo cual Dios uso el mismo método, mando una plaga como disciplina (Éxodo 32:35). Dios castiga fuertemente al corazón idolatra. Como dijera Juan Calvino: "El corazón del hombre es una fábrica de ídolos".

    La adoración a la creatura en vez de al Creador es algo constante y universal. Tal como el Apóstol Pablo, ante la gran idolatría de su tiempo y región, expresó:

"Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes de hombres mortales—de aves, de cuadrúpedos y de reptiles" Romanos 1:22-23

    Debemos saber, como el autor de Hebreos, que la fe de Moisés en el Dios Invisible fue el motor que lo llevó a dejar Egipto (Hebreos 13:27). Esta fue una batalla de dos cosmovisiones en temas de fe. Dios libraba a Su pueblo no solo de la oppresión social sino de la religiosa y espiritual. Nuestro Gran Dios dejó manifiesto y sin lugar a discusión Su Eterna y total Supremacía sobre todo lo creado. Humilló públicamente a sus adversarios, una y otra ves, hasta la victoria final y definitiva en la Cruz del Calvario. En la cual, como en el Éxodo fuimos liberados de la esclavitud del pecado y de vivir como instrumentos de adoración satánica para ser llevados a la única y verdadera adoración. mediante la humillación de las tiniebla. Demos gloria, honor y alabanza al único Dios sobre los cielos y defendamos nuestros corazones de dar latría a los ídolos. Amén.

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