Somos ovejas de Dios, eso lo tenemos claro pero ¿qué es una oveja?, ¿quién es el pastor y dueño de las ovejas?, ¿qué nos enseña la fragilidad y necesidades de la oveja?, ¿Cómo escoge el pastor a sus ovejas? y ¿cuándo será el regreso al redil de las ovejas?.
“He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” Mateo 10:16 RVR1960.
Jesucristo nos alerta a ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas, pero nuestra esencia no es como de serpiente ni como de paloma, es más como de una oveja. Por eso es importante notar que nos envía como ovejas en medio de lobos, pues nuestra naturaleza como hijos de Dios se asemeja más a la oveja y Él, como nuestro Dios, es el buen Pastor de Su rebaño.
“No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino.” Lucas 12:32
¿Por que somos llamadas ovejas?
Este animalito es el que se usa el mayor número de veces para describir al pueblo de Dios.
“Porque Él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su prado y las ovejas de su mano. Si oís hoy su voz,” Salmo 95:7 LBLA
“Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.” Ezequiel 34:22-24 RVR1960
Lo que nos hace preguntarnos ¿por qué?
Características esenciales de una oveja
“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” Mateo 9:36 RVR1960
- La antropología dice que fue el primer animal en ser domesticado, sin embargo, creo que fue credo por Dios ya como un animal doméstico.
- Una oveja fue creada frágil y dependiente.
- Es un animal rumiante. Lo cual es interesante ya que para obtener todos los nutrientes de la pastura que come, principalmente las proteínas, necesita masticar y volver a masticar los alimentos. Así el cristiano necesita rumiar o comer constantemente los buenos pastos de la Palabra de Dios.
- Es un animal que no puede subsistir sin un guardián o vigilante, es decir, necesita un pastor.
- Es un animal que necesita estar en rebaño para su propia seguridad. Es interesante que en zonas de mayores depredadores las ovejas permanecen instintivamente juntas y cerca del pastor, en pastizales donde hay menos depredadores las ovejas tienden a dispersarse y la ayuda de perros pastores se hace más necesaria.
- Al ser animales productores de lana, esta necesita ser cortada regularmente, de no ser así una oveja no puede ver, no puede caminar, se atora constantemente en ramas y es más susceptible a caer y tropezar. De la misma manera nuestro Señor nos debe trasquilar de aquello que entorpece nuestro caminar como hijos de Dios.
- En muchos lugares les cortan las colas a la ovejas para evitar que las moscas se acumulen por el excremento y así evitar enfermedades infecciosas. De la misma manera, debemos ser circuncidados en el corazón para que las moscas del pecado y la inmoralidad no se acumulen y nos dañen nuestro caminar espiritual.
- Aunque comparten mucha semejanza con las cabras, no pertenecen a la misma especie, por lo que una cruza con una cabra es poco viable, y en caso de lograrse se dará a luz un animalito híbrido, incapaz de reproducirse. La ovejas del Señor estamos llamados a no unirnos en yugo desigual con las cabras de este mundo.
- Las ovejas no pueden pararse por ellas mismas cuando quedan boca arriba sobre su espalda. A esto se les llama depresión, y solo pueden ser volteadas para no morir por el pastor. Los cristianos también nos deprimimos y quedamos paralizados por tribulaciones y pruebas, necesitamos el auxilio del pastor y el Espíritu Santo para fortalecernos y afirmarnos de nuevo.
- Normalmente duermen en un redil y de día salen a pastar para regresar al término del día a la seguridad del rebaño y del redil.
- Es el animal por excelencia para ser objeto de sacrificio, lo que nos lleva a entender mucho más que el destino del hombre es la muerte, por ello Jesucristo debía hacerse cordero u oveja para ser el objeto perfecto de sacrificio, es decir, el cordero de Dios muriendo para que sus ovejas no sean sacrificadas.
Cristo es el pastor, dueño, y puerta de las oveja
“Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,” Hebreos 13:20 RVR1960
Queda claro que somos ovejas del Señor, Él mismo así lo declara. Entonces tenemos dueño, no nos pertenecemos a nosotros mismos, necesitamos ser pastoreadas, corregidas, guiadas, trasquiladas, alimentadas, etc.
“Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” Juan 10:7-9 RVR1960
Escogidas desde la eternidad
“Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?” Mateo 12:11 RVR1960
Algo muy importante que debemos entender, es que somos ovejas desde la eternidad, es decir, no nos hacemos ovejas aquí, no nos convertimos en ovejas cuando recibimos al Señor, ya éramos ovejas, pero descarriadas, ya éramos ovejas pero perdidas. Jesucristo vino por sus ovejas que desde la eternidad amó, conoció y escogió.
“Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.” Ezequiel 34:11 RVR1960
“Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.” Juan 10:2-5 RVR1960
Es decir, en la eternidad pasada ya éramos parte del redil del Señor, pero ahora en los pastizales de la Tierra nos hemos perdido, deprimido, expuesto al peligro de los lobos y animales salvajes que desean despedazar nuestra alma, pero tenemos un dueño que desde antes de la fundación de los tiempos ya nos había escogido para ser Suyos, por ello, a los que decidió salvar no hay poder que los pueda arrebatar de Su mano.
“y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Juan 10:28-29
Cuando llegue el tiempo del fin, Jesucristo separará Sus ovejas escogidas de las que no son suyas, se hará notorio la selección que el hizo de un rebaño, de un pueblo para su gloria que escogió desde la fundación del mundo.
“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” Mateo 25:31-34 RVR1960
Buscadas encontradas y rescatadas por nuestro pastor.
“Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos.” Salmos 119:176 RVR1960
Una oveja no puede regresar al redil por sí misma, su capacidad de ubicación no es tan aguda, necesita ayuda, bien del pastor o del perro pastor, quien le llevarán, a veces a pesar suyo, de regreso al redil.
“y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.” Lucas 15:6 RVR1960
Así Jesucristo tomó la iniciativa de venir a buscarnos; el hombre estaba perdido y descarriado en sus pecados, sin saber siquiera el camino de regreso, por ello todos los seres humanos son víctimas de los grandes depredadores de nuestras almas, a saber, el mundo, el pecado y la carne.
“¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?” Lucas 15:4 RVR1960
Nadie, absolutamente nadie, puede regresar al Padre si el buen Pastor no lo busca, rescata y encuentra.
Separadas y consagradas
“Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.” 1 Pedro 2:25 RVR1960
Ahora, debemos entender que Jesucristo es el buen Pastor de “Sus” ovejas, no de todas las ovejas, solo de las que son suyas, a esas busca, encuentra, rescata y lleva de regreso a a casa.
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Juan 10:27-28 RVR1960
- Las ovejas Israel. Un primer grupo de ovejas que Jesucristo viene a buscar está entre el pueblo de Israel, a ellas se les predicó en el antiguo testamento dándoles a conocer la promesa del buen pastor que vendría como descendiente de David.
“Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.” Ezequiel 34:23-24 RVR1960
Estas ovejas son las que primero buscó predicarles el Señor Jesús, de ahí que entendamos por qué la primer iglesia en los primeros capítulos del libro de los Hechos era solo de judíos.
“A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” Mateo 10:5-6 RVR1960
- Las ovejas gentiles. Pero el rebaño del Señor es mucho más grande que solo judíos, sus ovejas que diseminarían por todo el mundo tenían también que ser buscadas, salvadas y llevadas de regreso a casa. La iglesia gentil somos las ovejas que no podíamos regresar, éramos ovejas salvajes perdidas en el campo de este mundo, más ahora los brazos amorosos de su Gracia nos llevan de regreso al redil en el reino de los cielos.
“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.” Juan 10:14-16 RVR1960
De regreso al redil
“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.” Salmos 23:1-2 RVR1960
Las ovejas del Señor han sido rescatadas para regresar al redil, para que se complete el número de las 100 ovejas. Este es un número simbólico que representa la totalidad de las ovejas del Señor.
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Salmos 23:4
Todavía estamos en los pastizales de la Tierra, todavía hay peligros, todavía hay lobos rapaces que quieren destruirnos, pero la gran diferencia es que el buen pastor ahora nos acompaña, que el Espíritu Santo ahora nos guía, nos corrige. La vara y el callado de Jesús están a nuestrofavor para alentarnos, consolarnos, protegernos, esa vara y callado sin duda es Su Palabra, a veces dura como una vara para golpear nuestras patas cuando el pecado está al acecho, a veces como un callado para acercarnos tiernamente a Él y darnos aliento y medicina a nuestras almas.
“Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, te alabaremos para siempre; de generación en generación cantaremos tus alabanzas.” Salmos 79:13 RVR1960
Hoy es día de estar agradecidos de ser ovejas y no cabras, de poder reconocer la voz del buen Pastor y consagrarnos escuchando la voz del Espíritu Santo que nos llama cada día a ser mejores, que nos convoca cada día a conocerle más a travez de de Su bendita Palabra, que nos impulsa a alabarle con todas nuestras fuerzas en cada reunión con el resto del rebaño en cada culto, en cada discipulado; para que así, como un rebaño consagrado al Señor, en el día de su venida, nos gocemos como becerros de manada saltando y regocijándonos por haber regresado al redil, por estar para siempre seguros en casa.
“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.” Malaquías 4:2 RVR1960
“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.” Salmos 23:6 RVR1960